EXPOSICION DE ERNESTO RIOS EN EL CENTRO DE LA IMAGEN. MEXICO DF 2000.
Título de exposición: Disolvencias / Espejos en la mirada
Por: María Helena Noval

Dice Juan Acha, en uno de tantos escritos suyos, que la consecución del estilo personal, aquel que marca la impronta del artista, es un asunto que debe tomarse muy en serio y que sólo se logra después de múltiples ensayos y búsquedas. Agrego yo que el encuentro con el self y el fortuito insight, ese momento de lucidez interior que nos dice, esto es lo que quiero decir o esta es mi esencia, son momentos decisivos en el proceso creativo que progresa bien.

En Ernesto Ríos (Cuernavaca, Morelos, 1975) el asunto del estilo se está cocinando esforzadamente y su pintura y fotografía así lo demuestran. Prefiere dejarnos saber lo que siente, siendo el neo-expresionismo en el trabajo pictórico su musa, y aunque en su fotografía encontramos muestras de lo que se ha dado en llamar fotografía directa, además de trabajos documentales - siendo éstos últimos los que le han abierto las puertas en el ámbito editorial Encontramos también en otras imágenes la preferencia por hacer manifiesta la búsqueda de contacto consigo mismo.

En la proyección titulada "Disolvencias" que presenta ahora, y que se vio previamente en Ex Teresa Arte Actual en formato de audiovisual, priva lo intangible sobre lo concreto. Los sentidos son llamados a cuentas mientras vemos y escuchamos, y el color es la guía, el leitmotiv de todo este asunto que resulta siempre más abstracto que figurativo y que al carecer de afanes narrativos, logra envolvernos en una agradable atmósfera ¿onírica? que nos hace sentir lo suyo, lo de alguien que empieza a narrarse a sí mismo a través de un medio artístico ligado con la tecnología y con la cultura visual propuesta por la televisión (imágenes efímeras, ágiles, repetitivas).

El interés por narrar estados y circunstancias más precisas lo lleva en "Espejos de la Memoria" a reafirmarse y mostrarnos que él se siente más cómodo manifestándose desde dentro. Lo figurativo irrumpe con más insistencia en esta segunda proyeccion en el que el color es la guía, y eso limita la libre interpretación a la que nos invita con "Disolvencias".

Frank Popper, en su "Arts of the electronic age" habla sobre los trabajos artísticos que buscan generar nueva imaginería visual a través de la tecnología audiovisual y alaba la capacidad del artista contemporáneo de centrarse en lo artístico y en lo estético, dejando un poco de lado los asuntos de contenido político y social que en gran medida han prevalecido en los trabajos artísticos de la segunda mitad del siglo XX. De ahí que en el afán experimental y la frescura del trabajo de Ríos también debamos reconocer una buena aproximación a la segunda de las clasificaciones establecidas por Popper.

Pero ojo, las piezas no caen en lo decorativo y no sólo están cifradas en lo artístico y en lo estético. Repito, no hay obra que no sea confesional y también hay en ella algo del viaje interior del joven que se busca a sí mismo. Por algo dice Santiago Genovés que en última instancia la objetividad es un invento intersubjetivo del hombre, y don José Bergamín, que era malagueño y que ceseaba decía "si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto"...

Sea pues este tipo de manifestaciones que suceden en plano del tiempo, y que se apoyan en categorías pictóricas (color, forma, movimiento, luz, composición), el inicio de la fructífera carrera de Ernesto Ríos, un joven profundamente comprometido con su quehacer, tan comprometido, que no se ha dado cuenta de que su estilo personal, está dando ya sus primeros frutos.